Desde que tengo uso de razón, pocos coches me han llamado tanto la atnción (porque llamarme la atención me llaman, cada uno a su forma, la mayoría) como el Jaguar E-type. Tanto me gusta que el nick que elegí para andurrear por internet es "el de los E-type"
¿Por qué me gusta tanto? El primer motivo es obvio. Me parece la línea (especialmente la de los Mk.1) más pura, más bella y más trascendente en la historia del automóvil. Los hay más agresivos, más lo que sea, pero no cabe duda que el diseño del E-type es algo muy especial.
Lo segundo tiene que ver con sus características: chasis monocasco en cuna (estamos hablando de 1961, Ferrari montaba en esa época chasis de largueros o de tubos) frenos de disco en las cuatro ruedas, suspensión independiente en los dos trenes con doble amortiguador detrás...y todo, además, a un precio realmente modesto en la época. Para que me entendáis...¿os parece buena la relación precio-prestaciones del Nissan GT-R? bien, ahora bajad la factura hasta los 50000 lerus, y entenderéis lo que significó el Jag en su época, y además siendo bonito
Lo tercero, y para mí no menos importante, colocad el coche en su época y en su entorno social: años 60, la minifalda, los Beatles y la revoluión contracultural, Londres es una explosión de colores, de sonidos y de inquietudes...
...y motorizando esta época de efervescencia cultural británica, los "swinging sixties", están el Mini, la Ford Transit y el Jaguar E-type, con muchos secundarios de lujo: MG-B, Lotus Elan, Triumph TR, Rover P5, Sunbeam Alpine, Austin Healey 3000, Sunbeam Imp...ya hablaremos de alguno de ellos Por supuesto, solo hablo de producción británica:
En Alemania, asistimos al resurgimiento de una BMW en letargo desde el 328 de preguerra(el 507 es una anécdota) con una moderna gama simbolizada por los -02 como vehículos más populares y los coupés CS por arriba. Porsche por fin da salida al veterano 356 y evoluciona de manera lógica al 911, toda una garantía. Mercedes sigue fabricando las berlinas más sólidas y, aunque deja la deportividad un poco de lado, nos regala en esta época con las maravillas estéticas de Paul Bracq, con mención especial al roadster Pagoda y a su techo. Lo que quedaba de Auto-Unión anda por ahí "inventando" con el motor wankel...todavía les quedaba tiempo para llegar a ser lo que son.
En Estados Unidos, tras unos inicios de los 60 un poco lúgubres, dejando a un lado la fantasía de cromo y tonos pastel que fueron los 50, surgen dos ideas que por sencillas, no iban a ser menos trascendentes: A los chicos de Pontiac se les ocurrió meter el motor más grande del extenso banco de órganos en un coupé Tempest (normalito, vaya) y le puso apellido de Ferrari: GTO. El coche caminaba un huevo, y aunque a nivel de bastidor no estaba a la altura, había nacido una nueva raza: los muscle-car. En Plymouth quisieron llevar un poco más lejos la idea, y montaron el motor grande en un coche aún más pequeño (para los estándares americanos, ojo) Pero el coche era feo y no muy bueno, y Lee Iaccoca, un ejecutivo de Ford que estaba a sopesquete de los que estaba pasando, coge la idea, la mejora e introduce un concepto que desde un fabricante era completamente inédito: la personalización. Chasis de Ford Falcon (el más pequeño y barato), una gama de motores amplia, el tirón publicitario de los GT-40 y un catálogo de opciones que en su primera edición tenía ¡32! páginas: sigue teniendo el récord de coche que más unidades ha vendido en su primer día de venta. Es el Ford Mustang, el primer Pony-Car...
Italia estaba en un momento dulce también: los carroceros siguen con las fantasías de siempre, y aparecen unos nuevos nombres en el diseño que iban a marcar el curso de este arte para siempre: Tom Tjaarda, Marcello Gandini, Ercole Spada y un chaval que había empezado haciendo prácticas en Bertone, un tal Giorgio Giugiaro. Ferrari sigue en sus trece de hacer los deportivos más deseados del planeta, la obstinación de un magnate industrial por vencer a Don Enzo en su terreno hace que surja Lamborghini, y numerosos artesanos y pequeños fabricantes encuentran mercado para sus fantasías: ISO, De Tomaso, ASA, Intermeccanica, AGS...Alfa Romeo había bajado hace tiempo del pedestal del superlujo y la superdeportividad, "obligándose" a fabricar turismos sencillitos. Pero, como de casta le viene al galgo, tenían un "algo más" que otros no tenían, motores DOHC, carburaciones generosas, direcciones directas...creo que es lo que llaman Cuore. Las Giulias son un buen ejemplo de todo esto. Lancia seguía presentando coches técnicamente imaginativos y Maserati, por desgracia, no pasaba buenos momentos.
En Francia los constructores se especializaron en hacer coches pequeños, sencillos(excepción hecha del Citröen DS, surgido en 1955) y fiables, lejos ya de glorias pasadas como Delage, Bugatti, Salmson. Facel-Vega se vio condenada cuando intentó ampliar su gama. Pero no todo estaba perdido. A un tal Jean Redeleé, le dio por preparar Renaults, y tan lejos llevó el asunto, que pudo fundar su propia marca, Alpine, siempre con el apoyo de la Règie. Por otro lado, con las cenizas de DB, pluricampeones en Le-Mans en las clases pequeñas, se hace un fabricante de armas con intereses en competición: Matra.
Y por último, en Japón sustentándose en la base de los coches sencillos, con soluciones técnicas y estéticas "importadas" de Occidente, los fabricantes se hicieron rentables, y se pusieron por fin a llenar nichos de mercado. Para mí destacan dos coches de esta época: el sofisticado Toyota 2000 GT, un coche que se miraba en los mejores deportivos de Europa y América pero al que su alto precio lo condenó al fracaso (comercial, que no deportivo) y los pequeños Honda S600 y S800, en los que Mr.Soichiro y su equipo aplicaron lo que habían aprendido con la técnica motociclista y plasmaron dos minideportivos llenísimos (hasta 9000 rpm) de carácter.
Sin comerlo ni beberlo, hemos hecho un resúmen de como estaba el mundo del motor (de los quemaíllos) en esta época. Fue una época brillante en mi opinión, y con todo lo brillante que era en general la producción mundial de coches (por desgracia, en España la cosa no estaba tan guai) el coche que simboliza, subrayo, simboliza, no que fuera mejor o corriera más o fuera más lo que sea, es el Jaguar E-type...
En el siguiente post que escriba, tras esta contxtualización sencillita (de la que supongo que todos sabríais la mayoría de obviedades y topicazos que he puesto) empiezo a hablar del coche en sí...